top of page

Álvaro Agustín de Liaño (1782-1848)

hace 3 horas
11 min de lectura

UN NIÑO DE LAS ÉLITES DE LA VÉLEZ-MÁLAGA DEL ANTIGUO RÉGIMEN


Cuando Álvaro Agustín de Liaño nació en Vélez-Málaga en un momento en el que Carlos III llevaba casi un cuarto de siglo en el trono. La experiencia reformista de la Ilustración borbónica había comenzado a modificar determinados ámbitos de la administración, la economía y la cultura, pero sin cuestionar los fundamentos corporativos y estamentales de la sociedad.


Frente a algunas biografías posteriores que situan el origen de Liaño en Extremadura o incluso en otros lugares de Andalucía, disponemos de una fuente extraordinario: un diario autobiográfico conservado actualmente en la Universitätsbibliothek de Heidelberg. Allí se presenta como hijo de don Ignacio de Liaño, caballero de Santiago, y doña Gertrudis López de Aguilar, y afirma expresamente haber nacido en «Vélez-Málaga, ciudad de la provincia de Málaga, en el Reino de Granada», el 27 de febrero de 1782. Añade que fue bautizado al día siguiente, 28 de febrero, en la parroquia de San Juan Bautista.


Ello no invalida, sin embargo, la dimensión extremeña de su familia. Más bien obliga a distinguir dos cuestiones que la historiografía posterior ha tendido a mezclar: el lugar de nacimiento de Álvaro Agustín de Liaño y el origen familiar de los Liaño. Su padre, Frey don Ignacio de Liaño y Córdoba, era natural de Zafra y pertenecía a la Orden de Santiago. Su trayectoria profesional lo vincula al lugar donde creció Álvaro. Era teniente coronel de los Reales Ejércitos y desempeñaba funciones administrativas de relevancia como veedor y ministro principal de Hacienda y Guerra de la Costa del Reino de Granada, siendo el Palacio de Beniel de Vélez-Málaga el cuartel principal esta soldadesca.


Además, aparte de su vinculación militar o burocrático, la documentación disponible lo relaciona también con los círculos ilustrados veleños y con la fundación de la Sociedad Económica de Amigos del País de Vélez-Málaga. Esta circunstancia es fundamental para comprender el universo intelectual en el que se formó Álvaro. Las Sociedades Económicas de Amigos del País buscaba una modernización de la Monarquía desde sus propias estructuras, mediante la promoción de la agricultura, la industria, la educación, las ciencias útiles y determinadas formas de sociabilidad intelectual.


Como dato interesante, en 1804, cuando Vélez-Málaga se vio afectada por una grave epidemia de fiebre amarilla, la administración municipal sufrió el fallecimiento de muchos de sus empleados. Ignacio de Liaño asumió entonces funciones de autoridad civil como corregidor regente.


El diario de Liaño (escrito en castellano, frances, con anotaciones en griego, arameo, chino y árabe: lo que lo que convierte en un verdadero políglota) contiene además referencias autobiográficas a su familia inmediata. En una anotación marginal recuerda la muerte de su madre y la relaciona con el nacimiento de sus hermanos. Uno de ellos, José María de Liaño Arjona y López de Aguilar, nacido en 1786 y posteriormente fue coronel de los Reales Ejércitos, muriendo en Vélez-Málaga en 1860.


DEL CARMELO A ÁFRICA

 

Álvaro no siguió la tradición militar de su familia. Cuando tenía aproximadamente dieciocho años, tomó los hábitos. En el Antiguo Régimen, Iglesia, nobleza, ejército y administración formaban parte de una misma estructura. Las carreras eclesiásticas constituían uno de los mecanismos fundamentales de reproducción de las élites.


Liaño ingresó en el Carmelo de Santa Teresa en Madrid en torno a 1800. El dato procede de su propio testimonio autobiográfico, que posteriormente fija en 1806 su ordenación sacerdotal en Roma, administrada por el cardenal Giulio Maria en San Juan de Letrán. Con menos de 30 años, Liaño se encontraba en el corazón simbólico del Catolicismo.


La Iglesia católica del tránsito entre los siglos XVIII y XIX atravesaba, precisamente entonces, una profunda crisis. La Revolución francesa había puesto en cuestión las relaciones tradicionales entre Iglesia y Estado. La ocupación napoleónica había alterado el equilibrio político europeo y los Estados reclamaban mayores competencias sobre las estructuras eclesiásticas. De hecho, existían diferentes corrientes, entre las que se encontraban el jansenismo y el febronianismo, las cuales habían abierto en distintas partes de Europa un espacio intelectual para discutir cuestiones eclesiásticas.


Después de su formación carmelitana, fue destinado a la actividad misionera en África. Este aspecto de su biografía aparece confirmado por testimonios contemporáneos posteriores. John Quincy Adams, en una carta de 1815, describía a Liaño como antiguo monje carmelita que había ejercido como misionero en aquel continente. No sabemos todavía, con seguridad suficiente, dónde exactamente desarrolló su misión africana, aunque existen indicios que nos dicen que pudo ser en Angola o el Congo, dos lugares especialmente vinculados con las misiones carmelitanas.


Es posible que su experiencia africana supuso una especie de explicación de su posterior crisis religiosa. El razonamiento resulta atractivo: un joven sacerdote enviado a una misión en África habría entrado en contacto con otras culturas, habría experimentado las dificultades del catolicismo misionero y, como consecuencia, habría comenzado a cuestionar la Iglesia. Pero no disponemos de pruebas suficientes para establecer esa cadena causal.


CRISIS RELIGIOSA


Uno de los posibles espacios de transición, cuando terminó su misión en Áfrcia, fue Italia. Las investigaciones reunidas sobre Liaño apuntan hacia su contacto con ambientes relacionados con Scipione de' Ricci, obispo de Pistoia y Prato, figura central del reformismo católico italiano de finales del siglo XVIII.


La corriente de Ricci defendía la reforma de la disciplina eclesiástica, la recuperación de determinadas competencias episcopales y una concepción menos centralizada de la autoridad pontificia. Su nombre está relacionado con el famoso Sínodo de Pistoia de 1786, condenado posteriormente por Pío VI.


Si Álvaro efectivamente entró en contacto con este ambiente, pudo encontrar allí un lenguaje capaz de expresar una crítica de determinadas estructuras de la Iglesia sin necesidad de abandonar inicialmente el cristianismo. Liaño, de este modo, parece preguntarse qué formas de autoridad pertenecen realmente a la Iglesia y cuáles son resultado de una evolución histórica.


Aquí encontramos probablemente la clave psicológica e intelectual de la primera gran transformación de Liaño. Su problema parece desplazarse progresivamente desde la pregunta «¿Qué debo creer?» hacia otra mucho más compleja: «¿Qué autoridad tiene derecho a decirme qué debo creer?» Y es precisamente esta segunda pregunta la que reaparecerá en los escritos de Liaño durante las décadas siguientes.


Lo cierto es que a finales de 1809 Liaño viajó a los Países Bajos y, poco después, a Berlín. La documentación de Rafael de Urquijo, diplomático español en Berlín, informó sobre Liaño y su presencia en Prusia durante 1809-1810. La documentación conservada en el Archivo Histórico Nacional —entre ella los legajos 5934 y 5935 de la sección de Estado— muestra que los diplomáticos españoles seguían con atención sus movimientos y relaciones.


Su crisis religiosa alcanzó un punto institucional decisivo en Berlín. El 10 de enero de 1810, Liaño realizó públicamente su abjuración del catolicismo y pasó a incorporarse a la Iglesia protestante en Berlín ante el consistorio. Pronunció además un discurso con motivo de su conversión. Posiblemente el proceso de aproximación al protestantismo se inició durante su estancia en los Países Bajos, y la formalización institucional de la conversión, que tuvo lugar en Berlín.


Esta diferencia explica por qué algunas fuentes presentan fechas distintas para su conversión.


EL APÓSTATA


Desde la perspectiva de la sociedad española de comienzos del siglo XIX, la decisión de Liaño era extraordinariamente radical. No se trataba solamente de abandonar una orden religiosa.Su conversión afectaba, por tanto, a una identidad religiosa que estaba profundamente integrada en la identidad social y política de la España de su tiempo.


El propio Liaño sería muy consciente de la gravedad de la decisión. Décadas después, en una carta de 1844 dirigida al duque de la Roca, se referiría retrospectivamente a aquella etapa como «mi apostasía que lloro». La frase resulta extraordinariamente importante. Demuestra que su conversión protestante no fue, al final de su vida, interpretada por él como una simple evolución intelectual de la que se sintiera orgulloso. La contemplaba retrospectivamente como un error religioso.


Pero esto pertenece ya a otra etapa de su vida.


BIBLIOTECARIO Y «EMBAJADOR» DE LA CULTURA ESPAÑOLA


La llegada de Álvaro Agustín de Liaño a Berlín en torno a 1809-1810 supuso un giro decisivo en su trayectoria profesional. El antiguo carmelita, y ahora protestante, encontró en la capital prusiana el espacio que le permitiría transformar su formación religiosa y lingüística en una auténtica actividad intelectual.


Gracias a una red de protectores vinculados a la corte y a los círculos académicos, consiguió integrarse rápidamente en la sociedad culta berlinesa. La documentación diplomática española de Rafael de Urquijo identifica expresamente a Jean Pierre Frédéric Ancillon y Johann Friedrich Erman como sus principales protectores, señalando además el apoyo de la reina de Prusia, Luisa de Mecklemburgo-Strelitz, y del príncipe Federico Enrique Carlos.


En este contexto, Liaño fue incorporado hacia 1810 a la Biblioteca Real de Prusia, donde trabajó como catalogador. En una época en la que localizar un libro extranjero, comprobar una edición o acceder a manuscritos exigía disponer de contactos personales y conocimientos especializados, su condición de español culto residente en Berlín lo convirtió en un auténtico «nodo» de circulación de libros e información. Investigadores alemanes acudían a él para localizar obras españolas, comprobar referencias, corregir textos y resolver cuestiones lingüísticas.


Entre sus contactos intelectuales destacó Jacob Grimm (uno de los hermanos conocido luego por sus cuentos), una de las figuras fundamentales de la filología alemana. En 1812 Grimm recurrió a Liaño para revisar el prefacio de su Silva de romances viejos. El episodio demuestra que Liaño era un auténtico consultor filológico, capaz de intervenir directamente en los trabajos de algunos de los principales estudiosos alemanes de la literatura española.


También mantuvo relación con Friedrich Wilhelm Valentin Schmidt, estudioso de la literatura española, que recurría a él para conseguir libros españoles, y con Ludwig Tieck, para quien Liaño desempeñaba funciones de asesor lingüístico y cultural.


Su red intelectual desbordó además el ámbito germánico. John Quincy Adams, entonces diplomático estadounidense, conoció a Liaño, lo que demuestra que sus relaciones alcanzaban también los circuitos internacionales de diplomáticos, viajeros e intelectuales que atravesaban la Europa de la Restauración. Más tarde, cuando Liaño se confrontó con los círculos políticos prusianos, preguntó a Quincy para mudarse a la joven Estados Unidos, pero el gobierno rechazó su petición.


Esta evolución intelectual alcanzó una expresión particularmente significativa en su Répertoire portatif de l'histoire et de la littérature des nations Espagnole et Portugaise, publicado en Berlín entre 1818 y 1820: una obra magna de organización y difusión del patrimonio histórico y literario peninsular. Liaño pretendía ofrecer a los lectores europeos instrumentos para conocer España y Portugal y, al mismo tiempo, combatir determinadas interpretaciones simplificadoras o prejuiciosas sobre la cultura ibérica.


Fue, en otras palabras, defensor de la cultura española yno rompió con su identidad cultural.

Parte de su biblioteca privada terminó vinculada a la colección de Leopold von Ranke, uno de los grandes historiadores europeos del siglo XIX. El estudio de Gail P. Hueting sobre Alvaro-Agustin de Liano and His Books in Leopold von Ranke's Library puso precisamente de relieve la importancia de reconstruir la biblioteca personal de Liaño para comprender su trayectoria intelectual.


Poco después, el mismo hombre que había sido protegido por intelectuales y miembros de la familia real prusiana, y cuya competencia era apreciada por los principales estudiosos alemanes, comenzó a resultar incómodo por sus ideas religiosas y políticas. Su prestigio intelectual no desapareció, pero su relación con el poder se deterioró. Hacia 1822 comenzaría su caída y, posteriormente, su salida de Prusia hacia Suiza, donde encontró un ambiente más favorable para desarrollar sus inquietudes religiosas e intelectuales al margen de la tutela de la corte prusiana.


En Lausana publicó en 1825 el Projet d'une association religieuse contre le déisme et le papisme du XIXe siècle, obra que refleja la singular posición que había alcanzado: crítico tanto del deísmo como de lo que consideraba una excesiva centralización de la autoridad papal.


Después de su etapa en Suiza, Liaño se trasladó nuevamente a Alemania, concretamente a Neuwied, en la zona del Rin. Allí pasó buena parte de sus últimos años.


REGRESO AL CATOLICISMO Y MUERTE


El último gran giro de la vida de Álvaro Agustín de Liaño fue su regreso al catolicismo. Según su propio diario, conservado en la Universidad de Heidelberg, el 7 de septiembre de 1829 experimentó durante la noche una profunda conversión interior. La lectura de una lección de san Agustín y, según sus propias palabras, la acción de la «gracia del Espíritu Santo» le llevaron a abrazar nuevamente la Iglesia romana. Esto se produjo en 1832, cuando fue recibido nuevamente en el catolicismo por el padre Nussbaum y realizó una retractación pública.


Liaño continuó escribiendo y manteniendo correspondencia durante sus últimos años. Su diario, iniciado en 1826 y continuado hasta 1842, constituye uno de los principales testimonios directos de esta última etapa. En 1844, desde Neuwied, todavía mantenía correspondencia y se declaraba arrepentido de su antigua apostasía.


Un aspecto especialmente significativo de sus últimos años es su relación con su hijo Enrique de San Agustín Liaño, posteriormente conocido en el ámbito germánico como Heinrich St. A. von Liaño. Su trayectoria intelectual muestra que la preocupación de Álvaro por la Iglesia y por sus fundamentos doctrinales tuvo continuidad en la siguiente generación. Enrique desarrolló en Alemania una importante producción teológica, especialmente en torno a la eclesiología, la autoridad de los obispos y la distinción entre dogma y opinión teológica, publicando sus principales trabajos en Múnich entre 1869 y 1870.


La tradición sitúa la muerte de Álvaro en 1848, probablemente en Neuwied, aunque en la documentación estudiada no aparece todavía localizado el acta de defunción que permita establecer con absoluta seguridad la fecha y las circunstancias. Por ello, resulta más prudente hablar de una muerte tradicionalmente fechada en 1848 que presentar como definitivamente comprobados todos sus detalles.


FUENTE Y BIBLIOGRAFÍA


FUENTES PRIMARIAS


  • LIAÑO, Álvaro Agustín de, Journal d'Alvar-Augustin-Marie de Liágno, manuscrito autógrafo, Heid. Hs. 2086, Universitätsbibliothek Heidelberg, 1826-1842. Constituye una de las fuentes fundamentales para conocer la evolución religiosa e intelectual de Liaño durante sus últimos años. El manuscrito comprende el período comprendido entre el 16 de junio de 1826 y el 8 de marzo de 1842 y se encuentra digitalizado por la Universidad de Heidelberg.

  • LIAÑO, Álvaro Agustín de, Répertoire portatif de l'histoire et de la littérature des nations Espagnole et Portugaise, Berlín, Nauck, 1818-1820. Obra fundamental para estudiar su actividad como mediador de la cultura española en el ámbito intelectual alemán. El catálogo de la Biblioteca de Kórnik documenta al menos el segundo cuaderno del primer volumen, publicado en Berlín en 1820.

  • LIAÑO, Álvaro Agustín de, Lettres d'un prussien, Berlín, Umland, 1815.

  • LIAÑO, Álvaro Agustín de, Projet d'une association religieuse contre le déisme et le papisme du XIXe siècle, Lausana, 1825.

  • LIAÑO, Álvaro Agustín de, Noticias literarias e históricas de España y Portugal, Aquisgrán/Leipzig, J. A. Mayer, 1829.

  • LIAÑO, Álvaro Agustín de, Kritische Bemerkungen über kastilische und portugiesische Literatur, Aquisgrán/Leipzig, 1829-1830.

  • LIAÑO, Álvaro Agustín de, Brevis exomologesis et theologia, 1832.

  • LIAÑO, Álvaro Agustín de, carta al duque de la Roca, Neuwied, 24 de marzo de 1844. Resulta especialmente significativa para conocer su posición religiosa durante la última etapa de su vida y su valoración retrospectiva de la conversión al protestantismo.

  • ADAMS, John Quincy, carta a James Madison, 24 de diciembre de 1815. Founders Online, National Archives. Testimonio contemporáneo de gran valor para reconstruir la posición de Liaño en Berlín, su condición de antiguo carmelita, su conversión al protestantismo y su actividad como bibliotecario de la Corona prusiana.

  • Archivo Histórico Nacional (Madrid), Estado, leg. 5934 y 5935. Correspondencia diplomática relativa a Álvaro Agustín de Liaño y a los españoles residentes en Prusia, especialmente los informes de Rafael de Urquijo al duque de Campo-Alange de 1809-1810. Constituye una fuente esencial para estudiar la percepción que la diplomacia española tuvo de Liaño.


ESTUDIOS Y BIBLIOGRAFÍA SECUNDARIA


  • HUETING, Gail P., “Alvaro-Agustin de Liano and His Books in Leopold von Ranke's Library”, Syracuse University Library Associates Courier, vol. XX, n.º 1, 1985, pp. 31-48. Estudio fundamental sobre la actividad bibliográfica de Liaño y la presencia de sus libros en la biblioteca de Leopold von Ranke.

  • MURPHY, Martin, “Álvaro Agustín de Liaño (1782-c.1850): Chevalier Errant”, Trienio. Ilustración y Liberalismo, n.º 40, 2002, pp. 175-190. Investigación basada, entre otros materiales, en correspondencia hasta entonces inédita de la Literary Fund Society de Londres. Resulta especialmente importante para reconstruir su etapa prusiana y su condición de exiliado político.

  • VILAR RAMÍREZ, Juan Bautista, “El largo exilio en Alemania y Suiza (1814-1848) del bibliófilo y crítico literario Álvaro Agustín de Liaño, emigrado liberal y disidente religioso”, en Historia y sociabilidad, Murcia, 2007, pp. 423-432. Estudio imprescindible para la etapa alemana y suiza y para la interpretación de Liaño como emigrado liberal y disidente religioso.

    Repertorios y catálogos docume


CATÁLOGOS


  • Universitätsbibliothek Heidelberg, Heid. Hs. 2086: Journal d'Alvar-Augustin-Marie de Liágno. Manuscrito digitalizado, DOI: 10.11588/diglit.44612.

  • Kalliope Verbundkatalog, registros de correspondencia de Álvaro Agustín de Liaño conservados en colecciones alemanas.

  • Deutsches Literaturarchiv Marbach / Deutsche Nationalbibliothek (GND), registros de autoridad y fondos relacionados con Alvar Augustin de Liaño (1782-1848).

  • Biblioteca de Kórnik de la Academia Polaca de Ciencias, registros bibliográficos de las obras de Liaño, incluido el Répertoire portatif.

  • UCO-SILEM, repertorio de autores y obras relacionadas con la literatura española en el ámbito europeo.

  • PARES / Portal de Archivos Españoles, para la localización de documentación de la administración y diplomacia española relacionada con Liaño y los emigrados españoles en Europa.

 

 
 
 

Comentarios


bottom of page