El Ceregumil
- Francisco Miguel González López

- 28 dic 2025
- 8 Min. de lectura
Actualizado: 31 dic 2025

El nacimiento de un medicamento
Bernabé Fernández Sánchez, nacido en Granada en 1878, se licenció en Farmacia y Química en un momento en el que el farmacéutico no era un mero dispensador, sino un elaborador de fórmulas magistrales, heredero directo del boticario tradicional. A comienzos del siglo XX se trasladó a Málaga, donde entró a trabajar como químico en las prestigiosas bodegas Jiménez y Lamothe, una conocida firma dedicada a la exportación de vinos a Europa y América. La provincia de Málaga todavía sufría los estragos de la plaga de la filoxera y aquella empresa se veía obligada a recibir las uvas maceradas del Manzanares (Ciudad Real) y estas posteriormente se trasladaban a Málaga, donde se transformaba mediante procesos de refinado y envejecimiento en licores, brandis, aguardientes y vinos olorosos.
En ese entorno industrial trabajó Bernabé hasta 1904, momento en el cual se casó con Blanca Canivell Pascual, joven de origen catalán, perteneciente a una familia acomodada y estrechamente relacionada con el mundo médico y farmacéutico. El matrimonio decidió establecerse en Montilla (Córdoba), donde se hicieron cargo de la farmacia La Moderna, situada en la calle Corredera. Allí nacieron sus dos hijos: Ramón (1905) y Bernabé (1907). Más tarde, les seguirían José (1908, en Málaga), Mercedes y Nieves.

Al poco tiempo de abrir la farmacia, el pequeño Ramón enfermó gravemente: padecía una intolerancia digestiva severa que le impedía retener los alimentos, provocándole vómitos constantes y una preocupante desnutrición. Ninguno de los preparados habituales —harinas lacteadas, caldos vegetales o leches condensadas— surtía efecto.
Fue entonces cuando los padres de Bernabé, ambos drogueros (oficio a medio camino entre el comercio, la química práctica y la protofarmacia), recordaron un antiguo tónico nutritivo utilizado con éxito durante las epidemias de cólera. Inspirado por esa receta tradicional y aplicando sus conocimientos científicos, elaboró un preparado a base de extractos de cereales (trigo, cebada, avena, maíz), legumbres (lentejas, judías), miel, azúcar de caña y agua, sometidos a un proceso controlado de maceración y filtrado que permitía una asimilación inmediata.
El resultado fue sorprendente. En pocas semanas, el niño se recuperó por completo. Así, de una experiencia doméstica nació uno de los tónicos nutricionales más populares de la Historia reciente.
De la botica al mercado internacional
Tras la curación de su hijo, Bernabé comenzó a elaborar el preparado de forma artesanal, vendiéndolo en pequeñas botellas con etiquetas manuscritas bajo el nombre de Ceregumil, acrónimo de cereales, leguminosas y miel. El éxito fue inmediato. La comunidad médica empezó a interesarse por el producto y las ventas se multiplicaron, primero a nivel local y pronto en otras regiones de España.

El crecimiento comercial atrajo imitadores. Fue entonces cuando, aconsejado por la faimilia de su esposa y especialmente por su suegro Ramón Canivell, vinculado al sector químico y farmacéutico, decidieron registrar la marca. La patente apareció oficialmente publicada el 9 de marzo de 1912 en la revista Industria e Invenciones, consolidando legalmente el producto y sentando las bases de su expansión internacional.
Traslado a Málaga
El majestuoso aumento de la producción hizo a la familia trasladarse a Málaga, ciudad portuaria y nodo comercial de primer orden. En 1921 se instalaron en el Paseo de la Farola, donde se construyó un moderno laboratorio con bodega, almacenes y una plantilla compuesta en gran parte por mujeres trabajadoras, muchas de ellas trasladadas desde Montilla, las cuales se encargaban del cuidadoso empaquetado del producto.

Paralelamente, mandaron construir en Algarrobo una finca conocida como el Palacio de Trayamar o Casa Ceregumil. Su concepción inicial fue doble: por un lado, residencia familiar y casa de recreo, y por otro, espacio de trabajo y experimentación, ligado a la producción del Ceregumil y a los intereses científicos y agrícolas de su propietario. Contaba con dependencias residenciales, almacenes, laboratorios auxiliares, invernaderos y terrenos agrícolas.



Aquel enclave se convirtió en un espacio dentro de un contexto de innovación agrícola, en los comienzos de las llamadas granjas experimentales como las de Churriana y Torrox, donde se ensayaban cultivos tropicales tales como aguacates, chirimoyas o kakis. En aquel palacio también se celebraban reuniones con intelectuales y artistas de primer nivel, vinculados a la Generación del 27, como Emilio Prados, Manuel Altolaguirre, Luis Cernuda o Juan Ramón Jiménez. El hijo del inventor del Ceregumil, Bernabé Fernández Canivell, formado en universidades extranjeras (Reino Unido y Alemania), se convirtió en una figura clave de la vida cultural española y crearía, años más tarde, la revista La Caracola, uno de los grandes referentes literarios de la posguerra.
Marketing exitoso
Uno de los aspectos menos conocidos —pero fundamentales— del éxito del Ceregumil fue la extraordinaria atención que Bernabé Fernández Sánchez prestó a su imagen pública y estrategia de marketing, muy avanzada para la España de comienzos del siglo XX.
El Ceregumil obtuvo numerosos premios y distinciones en exposiciones nacionales e internacionales, que fueron cuidadosamente incorporados a su etiquetado y publicidad. Las medallas obtenidas en certámenes y exposiciones —como la Exposición de Palma de Mallorca— se mostraban con orgullo en las botellas y anuncios, reforzando la confianza del consumidor. Especial relevancia tuvieron también las exposiciones industriales y farmacéuticas, en las que el producto fue presentado no solo como un reconstituyente alimenticio, sino como un avance en la nutrición moderna. La presencia del Ceregumil en revistas médicas y científicas especializadas, como España Médica, consolidó su prestigio en el campo facultativo y farmacéutico.
Particularmente innovadora fue la apuesta por la cultura visual y artística. En la década de 1910 y 1920 la empresa participaba en los desfiles de carnavales en Madrid y Málaga con una carroza con su nombre. Además, se organizaron concursos de carteles publicitarios en los que participaron artistas gráficos y pintores de prestigio.
Estas iniciativas situaron al Ceregumil en la vanguardia del mundo publicitario español, anticipándose a lo que hoy consideramos proyectos empresariales plenamente contemporáneas.

Una calle en Torre del Mar
Bernabé forjó un vínculo muy especial con la localidad de Torre del Mar. Pasaba los veranos en una casa situada en pleno Paseo de Larios, en el edificio que en el presente alberga la freiduría La Cueva. Todavía hoy, vecinos y vecinas de la localidad recuerdan a la familia Fernández Canivell por su sencillez y amabilidad en el trato con la gente del pueblo.

Siempre acompañado de un trípode y de una voluminosa cámara fotográfica, Bernabé captó algunas instantáneas de gran valor documental, las cuales han llegado hasta nosotros gracias a Pablo Fernández-Canivell Giner, descendiente de nuestro farmacéutico. En ellas retrató a los vecinos en escenas de la vida cotidiana: en la playa, en la construcción de barcos o a las puertas de la iglesia. Se trata de documentos imprescindibles para comprender la historia reciente del municipio de Vélez-Málaga.





Comprometido con el republicanismo, Bernabé Fernández Sánchez participó activamente en charlas, actos y círculos progresistas. Tras la proclamación de la Segunda República (1931), el Ayuntamiento de Vélez-Málaga le dedicó una calle en Torre del Mar, como refleja la intervención del concejal Fernando Bustamante Durán en las actas municipales de 1933:
“(…) Para pedir esta distinción en que en la persona de Don Bernabé Fernández concurran hechos y realiza actos que merecen por parte del ayuntamiento un reconocimiento, y que no enumero temeroso de herir sin modestia, ya que él es el primero en acudir con su generoso desprendimiento en ayuda del necesitado, derramando en abundancia su dinero en muchos hogares pobres a los que ha llevado el consuelo y el pan necesario para mitigar el hambre en esa barriada de Torre del Mar, donde su nombre es querido y respetado por todo el vecindario; y llevado siempre de estos buenos propósitos, ahora tiene en proyecto un vasto plan de obras para rápidamente empezar la construcción de toda una manzana de casas en nuestra hermosa barriada, con lo cual contribuye también a resolver la aguda crisis del paro obrero en este Municipio. Por todo ello es de considerarlo como un ciudadano benemérito a quien los veleños deben premiar sus actos de altruismo y esplendidez dando su nombre a la nueva calle.”
Muerte y clandestinidad
Tras el golpe de Estado del 18 de julio de 1936, y viendo que la guerra iba para largo, Bernabé realizó diferentes donaciones para la causa republicana. Poco después, sufre un accidente de tráfico que lo dejó en un estado crítico. Es trasladado a Lisboa (Portugal), donde recibió tratamiento oncológico en la clínica del prestigioso neurólogo António Egas Moniz. Su salida de España no fue un viaje ordinario, sino una especie de exilio sanitario forzado, motivado tanto por la gravedad de la enfermedad como por su situación política: Málaga estaba a punto de caer por las fuerzas rebeldes. Falleció en Portugal, acompañado de su esposa y de su hija Nieves; sus hijos no pudieron estar presentes en el sepelio debido a las circunstancias bélicas. Su cuerpo fue repatriado a Málagay actualmente descansa en el panteónde la familia Fernández-Canivell en el cementerio de San Miguel.
Tras la caída de Málaga por el bando franquista en febrero de 1937, la fábrica del Paseo de la Farola fue requisada, pues el perfil republicano de la familia los situaba en una posición de “enemigo” político. Su hijo Bernabé, después de insufribles vericuetos que los llevaron incluso al exilio, asumió la dirección de la empresa en condiciones extremadamente difíciles. Durante la posguerra, el Ceregumil se produjo de manera clandestina en la finca de Trayamar, contribuyendo a paliar el hambre de numerosas familias en distintos puntos de España, en una época marcada por la escasez extrema y la represión política.

Conclusión
A comienzos del siglo XX, en una España marcada por la precariedad sanitaria, las crisis alimentarias y una ciencia médica aún en transición entre la tradición y la modernidad, surgió uno de los productos nutricionales más singulares de la historia contemporánea: el Ceregumil. Su origen no estuvo en un gran laboratorio industrial, sino en la experiencia vital y profesional de un joven farmacéutico granadino, Bernabé Fernández Sánchez, y su familia, cuya trayectoria acabaría dejando una profunda huella en Málaga y la Axarquía. Hoy todavía existe una calle con su nombre, en una paralela del Paseo de Larios (Torre del Mar).
La donación de la finca de Trayamar se produjo en 1955. Ese año fue donada a Ángel Herrera Oria, cardenal y figura destacada del catolicismo social español, con el objetivo de darle un uso educativo. A partir de entonces, Trayamar dejó definitivamente su vinculación con la industria farmacéutica y pasó a funcionar como internado de magisterio rural masculino, en el marco de los proyectos formativos impulsados por sectores del catolicismo social durante el franquismo.
Con el paso del tiempo, la finca fue adaptándose a nuevas funciones. Tras su etapa como centro docente, se utilizó para actividades educativas y religiosas, hasta convertirse finalmente en una Casa de Espiritualidad del Proyecto Hombre, actividad que se mantiene en la actualidad.
Fuentes
Bernabé Fernández Sánchez, del Ceregumil al teatro Garnelo
José Rey García. Crónica de Córdoba y sus pueblos, Nº. 25, 2019, págs. 157-177
Bernabé Fernández-Canivell: testigo del saber de poesía e imprenta. De Litoral (1926-1929) a Caracola (1952-1961) María José Jiménez Tomé
Impossibilia, Nº. 6, 2013, págs. 11-31
Los carteles y el arte publicitario de Salvador Bartolozzi (1882-1950)
María del Mar Lozano Bartolozzi. Norba: Revista de arte, Nº 12, 1992, págs. 187-202
Archivos de la familia Fernández-Canivell
Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España
El Independiente de Granada
Málaga Hoy
El Mundo Magazine
Wikipedia
Chat Gpt
Google Gemini



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